lunes, 21 de febrero de 2011

Hombres Sabios.


Esto ocurre con la mejor sabiduria de los hombres. Cuando abrís un buen libro, debéis preguntaros a vosotros mismos: ¿ Estoy dispuesto a trabajar como un minero australiano? ¿ Se encuentran listos mi pico y mi pala, y me hallo yo mismo en buena disposición, mis mangas subidas hasta el codo, y son óptimos mi aliento y mi humor?. Y, ampliando un poco el símil, aun a riesgo de ser pesados, pues es muy útil, el metal que estáis buscando es el espiritu o el sentido del autor, sus palabras son como la roca que vosotros debéis romper y fundir para obtenerlo. Y vuestros picos son vuestro cuidado, ingenio y aprendizaje; vuestro horno para la fundición es vuestra propia alma. No esperéis entender el significado de ningun buen autor sin tales útiles y tal fuego; a menudo necesitaréis los más agudos y finos cinceles, y la fusión más paciente, antes de obtener un solo grano de metal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario